jueves, 24 de septiembre de 2009

El Flúor en OdontologíA

Es un mineral que se encuentra en la corteza terrestre y tiene una distribución extensa en la naturaleza.
A menudo se agrega fluoruro al agua potable como elemento reductor de caries. 
En la década del '30 los investigadores detectaron que las personas que tomaban agua naturalmente fluorada presentaban un número de caries menor que las que vivían en zonas de agua no fluorada.
El flúor inhibe la desmineralización del esmalte provocada por los ataques ácidos y favorece la remineralización. 

Protege a los dientes por cuatro mecanismos:
Otorga mayor vigor al esmalte de los dientes en formación
Actúa con los minerales de la saliva en reparación y endurecimiento del esmalte dañado por los estadíos iniciales de la caries.
Reduce la cantidad de ácidos producidos por las bacterias.
A partir de dos años y medio es conveniente la administración tópica de fluoruros realizada por el Odontólogo y el uso de dentífricos fluorados.
Se recomienda aplicar flúor en el consultorio, desde que el niño cumple 1 - 2 años de edad y desde entonces hacerlo cada 4 - 6 meses, dependiendo del riesgo de caries de cada niño.
Aplicada en las piezas dentarias, para evitar futuras lesiones de caries dental. 
Ha sido comprobado que hace más resistente al esmalte de los dientes, evitando que sea dañado por la acción de las bacterias y ácidos que se forman luego de haber comido y no haberse cepillado. 
 

La aplicación del flúor también es un procedimiento sencillo y que no le produce molestias a los niños. 
Se aplica durante 2 - 4 minutos y luego el niño no podrá comer ningún alimento ni tomar agua durante 30 minutos, para que su acción sea más intensa. 

La aplicación de Flúor es complementaria a la colocación de sellantes de Fosas y Fisuras. Mientras el Flúor actúa protegiendo las superficies dentarias lisas, los sellantes se introducen en las hendiduras llamadas Fosas y Fisuras, para evitar que los restos de alimentos y las bacterias penetren en ellas, cariando el esmalte.

El flúor puede llegar a la estructura dentaria a través de dos vías:
Vía Sistémica:
En la que los fluoruros son ingeridos y vehiculados a través del torrente circulatorio depositándose fundamentalmente a nivel óseo y en menor medida en los dientes. 
El máximo beneficio de esta aportación se obtiene en el periodo pre-eruptivo tanto en la fase de mineralización como en la de postmineralizacion. 
La administración por vía sistémica de fluoruros supone la aportación de dosis continuadas y bajas del mismo, siendo por tanto los riesgos de toxicidad prácticamente inexistentes. 
Teniendo en cuenta
-Fluoración de las aguas en las en las escuelas
-Aguas de mesa con Flúor: El agua embotellada constituye otra formula de aporte de Flúor, siendo muy variable la dosis en función de la fuente natural.
-Suplementos de los Alimentos con Flúor: Otra alternativa es incorporar el Fluor en determinados alimentos tal como, la sal, la leche, la harina o los cereales. 
Su dosificación oscila entre los 200-250 mg. 
-Suplementos Dietéticos Fluorados: Existen otras vías de administrar flúor por vía sistémica, como son las gotas, tabletas y/o preparaciones vitamínicas 
Estos pueden constituir una alternativa o complementación a la ingestión de flúor a través del agua, pudiéndose utilizar de forma individual o comunal en las escuelas. 
Vía Tópica:
Supone la aplicación directa del fluoruro sobre la superficie dentaria, por lo que su uso es posteruptivo, pudiendo iniciarse a los 6 meses de edad y continuarse durante toda la vida. 
Lógicamente su máxima utilidad se centraría en los periodos de mayor susceptibilidad a la caries (infancia y primera adolescencia) o en adultos con elevada actividad de caries. 
Las formas de presentación mas comunes existentes para la aplicación tópica de flúor son:
-Barnices.
-Geles.
-Dentífricos.
-Colutorios.
-Seda Dental Fluorada.
-Pasta Profiláctica.
-Chicles con Flúor.


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