miércoles, 16 de septiembre de 2009

La Boca y sus parteS


La boca es parte de un todo y no hay buena salud si nos olvidamos de ella. Considerando al individuo como una unidad indivisible que no puede reducirse a sus partes individuales ni puede ser separado de su entorno social, cultural y espiritual, deberíamos pensar que cuando surgen patologías en la boca, esto también pertenece a un desequilibrio o una desarmonía más profunda que se evidencia por síntomas que van más allá del cuidado y atención que se dedique a la higiene o la dieta. La boca actúa muchas veces como fusible, el organismo trata de compensar el desequilibrio sacrificando muchas veces un diente para salvaguardar el buen funcionamiento de otros órganos internos vitales indispensables para la vida.
La boca, también conocida como cavidad bucal o cavidad oral, es la abertura por la cual los alimentos son ingeridos. Está ubicada en la cabeza y constituye en su mayor parte el aparato estomatognático, así como la primera parte del sistema digestivo. La boca se abre a un espacio previo a la faringe llamado cavidad oral, o cavidad bucal.

La cavidad oral está situada en la parte inferior de la cara, entre las fosas nasales y la región suprahioidea. Tiene forma de óvalo con diámetro mayor anteroposterior. Los arcos alveolodentarios dividen la boca en dos partes: una parte anterior y lateral, situada fuera de estos arcos, que es el vestíbulo de la boca y otra parte situada hacia dentro de estos arcos que es la boca propiamente dicha.

La boca propiamente dicha y el vestíbulo bucal se comunican entre sí por numerosos intersticios que separan los dientes unos de otros (espacios interdentarios), y también por un espacio más ancho situado entre los últimos molares y la rama ascendente de la mandícula (espacio retrodentario o trígono retromolar).

Cuando la boca está cerrada, es decir, cuando ambas mandíbulas están aproximadas y no existe alimentos o cuerpos extraños en su interior, la cavidad oral es una cavidad virtual. La boca se convierte en una cavidad real y adquiere unas dimensiones considerables debido a:
La separación de las mejillas, agrandando el vestíbulo bucal transversalmente, por ejemplo cuando se sopla.
La proyección de los labios hacia delante, ampliando el vestíbulo en sentido anteroposterior.
La separación de la mandíbula del maxilar superior, aumentando el diámetro vertical de la cavidad.

La boca puede considerarse una estancia con cinco paredes:
- Pared anterior: Está formada por los labios.
- Paredes laterales: Están formadas por las mejillas.
- Pared inferior: Formada en su mayor parte por la lengua y por debajo de ésta una región llamada suelo de la boca.
- Pared superior: Formada por la bóvedad palatina o paladar.
- Pared posterior: Es realmente un orificio irregular llamado itsmo de las fauces que comunica la boca con la faringe.
Los anexos de la boca son los dientes, las encías y las amígdalas.


La boca está formada por partes blandas (paladar, suelo de la boca, carrillos, labios y lengua) y por partes duras que son los dientes. Estos están colocados en oquedades de los huesos maxilares, los denominados alvéolos, a los que se fijan por medio del ligamento periodontal. La encía es un tejido blando y suave que va del cuello del diente al hueso cubriéndolo y cierra el espacio periodontal que queda entre la raíz dentaria y la superficie alveolar.

La erupción es un proceso natural, en un gran número de ocasiones la aparición de los dientes está precedida por algunas manifestaciones molestas que pueden ser de afectación local o general y que afectan al bebé y lo ponen irritable.

Este tipo de manifestaciones puede ser de carácter local o general. Las manifestaciones locales mas habituales son la gran salivación y el comezón de las encías, por el malestar que esto les provoca el niño muerde con fuerza sus dedos, el biberón, el chupete…Las manifestaciones generales que mas frecuentemente se presentan en los niños a consecuencia de la erupción dentaria es la irritabilidad, la alteración del patrón del sueño, la negación a comer y en ocasiones la aparición de alguna décima de fiebre.


Primera dentición.
Los dientes temporales empiezan a formarse a los 6-7 semanas de vida intrauterina, se van formando en los huesos maxilares y debe comenzar a erupcionar a los 6-8 meses de edad, fundamentalmente con los incisivos medios inferiores.
Entre los 20 y los 30 meses debe quedar completa la primera dentición que está formada por 20 piezas (8 incisivos, 4 caninos y 8 molares).
Cada diente debe salir a una determinada edad, aunque variaciones de 6 meses a 1 año en la fecha de aparición pueden considerarse completamente normales.


Segunda dentición

Constituida por 32 dientes (8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares), y comienzan a brotar, previa caída del diente de leche correspondiente, a partir de los 6 años de edad. Suele comenzar con el brote de los primeros molares ("muela de los 6 años").Posteriormente van sustituyendo los elementos de la primera dentición en el mismo orden en que aparecieron. En la adolescencia termina el brote de la dentición definitiva con las muelas del juicio; no obstante, es normal que estas se retrasen muchos años o incluso no aparezcan.

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