miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los DienteS

Son estructuras duras, calcificadas, sujetas al maxilar superior e inferior de los vertebrados y algunos animales inferiores, cuya función principal es la masticación. 
En algunos animales los dientes tienen también otros cometidos, como roer, cavar o ser utilizados en la lucha. 
En el curso de la evolución se han desarrollado distintas formas de dientes, desde las simples hileras escalonadas de dientes cónicos que poseen los tiburones hasta las estructuras más complejas habituales en los mamíferos.

En el ser humano, además de en la masticación, los dientes están implicados de forma directa en la articulación del lenguaje, actuando como punto de apoyo contra el que la lengua hace presión para emitir ciertos sonidos. 
Los dientes afectan también a las dimensiones y a la expresión de la cara, cuya apariencia puede resultar modificada de forma desagradable por la pérdida de una pieza dentaria o por cualquier irregularidad en su crecimiento o coloración.

Los dientes están formados por una parte externa denominada corona y una raíz que está inmersa en el maxilar.
 La capa más externa de la corona esta compuesta por un tejido calcificado que recibe el nombre de esmalte, la sustancia más dura del organismo.
Por dentro del esmalte se halla la dentina, una sustancia de tipo óseo que se extiende desde la superficie más interna del esmalte y penetra en el maxilar para formar la raíz. 
La dentina de la raíz está cubierta por una capa delgada de un tejido duro denominado cemento.
 Las raíces se mantienen en su posición mediante fibras elásticas que forman la membrana periodontal, la cual se extiende desde el cemento hasta una capa ósea engrosada denominada lámina dura, en el interior del maxilar. 

La dentina encierra la cavidad pulpar que se continúa en la raíz como el conducto radicular.
 A través del orificio que se abre en el extremo de la raíz, penetran vasos sanguíneos, nervios y tejido conjuntivo, que ocupan el conducto radicular y la cavidad pulpar.
El ser humano tiene 20 dientes que utiliza durante la fase inicial del desarrollo de los maxilares y que reciben el nombre de dientes de leche o de la infancia.
 A medida que los maxilares crecen, estos dientes son reemplazados por otros 32 dientes permanentes de mayor tamaño. 
Como resultado del crecimiento y ampliación de los maxilares, las raíces de los dientes de leche se separan y dejan espacio para que los dientes permanentes, más grandes, se desarrollen. 
La presión de los dientes permanentes en crecimiento provoca que los tejidos mandibulares reabsorban las raíces de los dientes de leche, dejando sólo las coronas. 
Al tiempo que emergen los dientes permanentes, cada uno de ellos desaloja la corona del diente de leche correspondiente.
Por lo general, las coronas de los dientes permanentes son de tres tipos: los incisivos, los caninos o colmillos y los molares. 
Los dientes delanteros o incisivos tienen forma de escoplo para facilitar el corte del alimento. 
En cada cuarto de la boca existe un incisivo central y lateral. 
Detrás de los incisivos hay tres piezas dentales utilizadas para desgarrar. 
La primera, el canino, que se sitúa justo posterior al incisivo lateral, tiene una única cúspide puntiaguda. 

Detrás de éste existen dos dientes denominados premolares, con dos cúspides cada uno. 
Detrás de los premolares están el primero, el segundo y el tercer molar, que tienen una superficie de masticación relativamente plana, lo que permite triturar y moler los alimentos. 
Por lo general, la comida se corta con los dientes incisivos frontales, su tamaño se reduce por los caninos y premolares, y adquiere un tamaño digerible por los molares. 
Los dientes humanos todavía están evolucionando. 
Los expertos en dentición piensan que el tercer molar o muela del juicio desaparecerá a medida que el maxilar humano se reduzca y los alimentos refinados eliminen la necesidad de molares adicionales.
Dentro de sus funciones podemos encontrar que los incisivos cortan los alimentos cuando los muerden.
Luego se reduce su tamaño por medio de los caninos y los premolares, que los desgarran
Los premolares trituran y muelen los alimentos. 
Los molares, con sus puntas y estrías, son responsables de la trituración más enérgica. 
Todo esto, mientras la lengua ayuda a empujar la comida contra los dientes.



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