miércoles, 4 de noviembre de 2009

La Pubertad y las encíaS


Hay evidencia que indica que la enfermedad periodontal puede aumentar durante la adolescencia por la falta de motivación en practicar la higiene oral.
Los niños que mantienen buenos hábitos de higiene oral hasta los 13 años tienen más probabilidades de continuar cepillándose y usando el hilo dental que los niños que no se les enseñó el cuidado oral apropiado.
Los cambios hormonales relacionados con la pubertad pueden aumentar en los adolescentes el riesgo de desarrollar la enfermedad periodontal.
Durante la pubertad, el aumento en el nivel de las hormonas sexuales, como la progesterona y posiblemente el estrógeno, causan un aumento en la circulación sanguínea en las encías.
Esto puede causar un aumento en la sensibilidad de las encías y una reacción más fuerte a cualquier irritación, incluyendo las partículas de comida y la placa.
Durante esta época, las encías pueden inflamarse, enrojecerse y sentirse doloridas.
Según los jóvenes van pasando la pubertad, la tendencia de las encías a inflamarse como respuesta a los irritantes disminuye.
Sin embargo, es muy importante que durante la pubertad se siga un buen régimen de higiene oral en el hogar que incluya el cepillado y el uso habitual del hilo dental.
En algunos casos, un profesional dental puede recomendar terapia periodontal para ayudar a prevenir el daño a los tejidos y al hueso que rodean los dientes.




Consejos a los padres
El diagnóstico temprano es importante para obtener un tratamiento exitoso de las enfermedades periodontales.
Por lo tanto, es importante recibir un examen periodontal como parte de las visitas de rutina al dentista.
Debe saber que una forma avanzada de enfermedad periodontal puede ser un signo temprano de que su niño tenga una enfermedad sistémica.
Se debe considerar una evaluación médica general para quienes presentan periodontitis severa, especialmente si parece ser resistente a la terapia.
Muchos medicamentos pueden secar la boca o crear otras amenazas a la salud oral.
Asegúrese de decirle a su profesional dental de cualquier otro medicamento que los miembros de su familia estén tomando.
Observe bien a su familia para ver si alguien tiene el hábito de rechinar los dientes.
El rechinar los dientes puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal además de causar que los dientes se fracturen o se astillen.
Los dentistas pueden hacer férulas a la medida para evitar el rechinar de los dientes por la noche.
Los investigadores sugieren que la enfermedad periodontal se puede pasar en la saliva.
Esto significa que el contacto de la saliva, común en las familias, puede exponer a los niños y a las parejas al riesgo de contraer la enfermedad periodontal de otro miembro de la familia.

Si un miembro de la familia tiene enfermedad periodontal, todos los miembros de la familia deben ver un profesional dental para recibir una evaluación periodontal.
La medida preventiva más importante contra la enfermedad periodontal es la de establecer buenos hábitos orales.
Hay tres medidas preventivas básicas:
Instituya buenos hábitos de salud oral temprano.

Establezca para su familia visitas regulares al dentista

Para los chequeos, las evaluaciones periodontales y las limpiezas.

Examine la boca de su hijo a ver si hay signos de enfermedad periodontal, incluyendo sangría de las encías, hinchazón y enrojecimiento de las encías, recesión de las encías y mal aliento.


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